Maraton nº8 Chicago!

Hola!

Ya esta terminando el 2016 y tenemos muchas noticias! Las cuales se las ire contando durante este mes.

Para comenzar les comparto mi experiencia al correr la maratón de Chicago el 9 de Octubre que fue publicada en www.runchile.cl

CHICAGO 2016

Conversando hace un par de meses con amigos maratonistas experimentados y que han participado en varias maratones fuera de Chile me comentaban que Chicago es sin lugar a duda un IMPERDIBLE, que era una gran maratón y que es de las pocas maratones para repetir varias veces, esto obviamente me generó altas expectativas.

Ahora que ya han pasado 2 días desde que complete mi octava maratón (mi cuarta major después de New York, Boston y Berlín) y con la mente un poco más fría puedo reafirmar que Chicago es una MARATÓN INCREÍBLE!, sin lugar a dudas una parada obligada para todos los que puedan correr fuera de Chile.

La experiencia es completa, que parte el día jueves con mi llegada a Chicago y un trote suave por el parque donde será la partida y llegada de la maratón. El parque es increíble, está a orillas del lago y se puede recorrer la distancia o el tiempo que uno quiera, luego de eso ya era tiempo de descansar para ir al otro día buscar mi numero.

El viernes comienzo el día con el retiro del kit de competencia en la Expo, donde todo es muy expedito y fluido a pesar de que solo está abierta 2 días, me llamó la atención lo fácil que era moverse y recorrer los stand, algo que me tenía preocupado por qué andaba incluso con mi hijo en coche. En 2 horas ya tenía mi numero y ya había recorrido el centro de convenciones, asi que era tiempo de descansar. Es la mejor Expo donde he estado, muy completa y muy espaciosa.

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El sábado temprano salgo nuevamente a trotar un poco y ya la ciudad estaba absolutamente en modo maratón con los 5k que se hacen el día anterior, calles cerradas y muchos corredores haciendo sus ulitmos entrenamientos. Este día ya era solo para descansar, alimentarse bien y esperar el día de la maratón.

Por fin llega el día! , luego de varios meses de preparación, suena el despertador y solo queda ir a correr y disfrutar lo que viene: correr la maratón que es el premio a todos los entrenamientos, cuidados con las comidas y sacrificios que uno hace.

La partida está en el centro de la ciudad, por lo que es muy fácil llegar, me fui caminando y en 10 minutos ya estaba pasando el punto de seguridad, a las 15 minutos ya había entregado mi bolsa con mis cosas para
cuando terminara y a los 20 minutos estaba en mi corral, todo la organización muy coordinada y perfectamente sincronizada.

Los corrales estaban perfectos, tenían el espacio suficiente para hacer el pre-calentamiento y poder recibir a los corredores.

Ahora solo faltaba esperar la partida y ver como era la salida, había buena temperatura (alrededor de 12 grados) y en teoría el circuito era plano, por lo que estaban las condiciones para poder correr tranquilo y mejorar mi marca (2:39:30 en Berlín 2015).

07:30 hrs en punto se da la largada, al estar en el primer corral y la adrenalina del momento la partida es bastante rápida.

Después de avanzar los primeros metros se pasa por un paso bajo nivel por lo que inmediatamente se pierde la señal GPS y los tiempos estimados (corro sin mirar el reloj, por lo que no afectó mi plan), pero la noticia que no esperaba era que al salir del paso bajo nivel había viento, por lo que había que controlar aún más el ritmo porque no sabía cuánto podía durar ni afectar.

Me llamo la atención en ese momento la cantidad de personas animando, considerando lo temprano que era.

Este punto es relevante, durante casi todo el recorrido uno se encuentra con el apoyo del público y el que tiene preparado la organización con bandas de música y bailes, es muy entretenido, ayuda a distraer la mente y da animo cuando se necesita.

Pasado el Kilómetro 5 uno se da cuenta que efectivamente el circuito es muy agradable, muy plano y que se puede mantener un buen ritmo, a esa altura me sentía muy bien y creía que iba al ritmo necesario para bajar mi marca, pero el viento no se iba.

La carrera sigue avanzado, seguimos recorriendo la parte norte de Chicago, pasando por un parque muy bonito cerca del lago y sigo con buenas sensaciones, es fácil mantener el ritmo y poder disfrutar la cuidad.

Los puntos de hidratación están cada 1 milla en ambos lados y son 2 filas interminables de agua y Gatorade, por lo que cuando se necesita uno se hidrata. Algo interesante es que cada punto de hidratación es de un club de running local, por lo que te animan muchísimo (gran idea para implementar).

La carrera ya empieza a volver al centro de la ciudad y llego a los 21k, donde el viento no ha parado, mantengo el ritmo y buenas sensaciones, al mirar el tiempo me doy cuenta que voy muy bien ya iba en 1:17:30 aproximadamente, solo debo mantener la
misma intensidad y concentración.

A esa altura iba muy contento, disfrutando de la ciudad, el ambiente y me sentía muy bien, aunque esperaba que el viento parara!

Empieza la segunda mitad de habían comentado que era la subida más dura y que además marcaba el final de la maratón.

la carrera, sigo enfocado en llegar con fuerzas al kilómetro 30, para poder terminar al mismo ritmo, la motivación sigue intacta, puedo lograr acercarme a las 2:35:00.

A esta altura todos los cálculos valen, así que encuentro que correr menos de 1 hora y 20 minutos es marginal con todo el tiempo que le he dedicado al entrenamiento, pienso en todo lo que voy a comer después de maratón y entero todos esos cálculos llego al km30.

Donde hay un reloj que dice que llevo menos de 1:50:00, por lo que hice un cálculo rápido y entendí que iba muy bien, pero no podía confiarme.

El problema es que esta es la parte menos entretenida del circuito, se empieza a correr cerca de una carretera, baja la cantidad de público que anima y el viento sigue ahí, ya convencido que me iba a acompañar los kilómetros que faltan, por lo que no fue fácil mantener el ritmo, pero sin darme cuenta y estoy en el km40, esperando en cualquier momento la subida de un puente que  me habían comentado que era la subida más dura y que además marcaba el final de la maratón.

Lo bueno era que las piernas seguían respondiendo, por lo que no paraba de agradecer los entrenamientos de mi gran coach Julio Uribe, ya estaba cerca el objetivo, había que esperar solo unos minutos.

Hasta que veo el puente y aparece la última ráfaga de viento en contra, a hacer el último esfuerzo, subo el puente, doblo a la
Izquierda….. veo la meta y el reloj marcando 2 horas y 34 minutos… acelero, empiezo a levantar las manos y salto de alegría al cruzar la meta!

Objetivos cumplidos: disfrutar la maratón, bajar mi tiempo y además bajar las 2 horas y 35 Minutos.

Recibo la medalla, sigo celebrando, recibo los regalos de los auspiciadores y al encuentro de la familia.

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Nuevamente me sorprende la organización, muy fácil encontrarse con ellos y todo lo que sigue siendo entretenido.

La Post Race Party es lejos la mejor de todas las que he visto, música en vivo, stand para comer, vale la pena quedarse un rato en el parque y descansar ahí.

Otro tema importante fue que para la barra oficial que me acompañó (mi señora, mi hijo y mi suegro) fue muy fácil moverse y encontrar los lugares para poder verme. Este es otro punto a favor de Chicago, ya que normalmente e otras maratones el traslado es un verdadero caos.

En resumen Chicago es una maratón increíble, con un gran nivel de organización, publicó muy cálido, circuito muy rápido y una ciudad digna de conocer de la mejor forma: corriendo.

Vuelvo de todas maneras ( De hecho ya me inscribí para el 2017!)

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